El absolutismo

Forma de gobierno que predomino en Europa desde el XVI hasta comienzos del siglo XIX, en la que el poder total y la toma de decisiones sobre el control del estado y el destino de sus habitantes residían únicamente en el rey o emperador, el cual no debería rendirse cuentas de sus disposiciones ni al parlamento, ni al pueblo.

Teóricamente se origino en la idea según la cual el poder y la autoridad del rey eran de carácter divino y que, por tanto, sus órdenes eran leyes que el pueblo debía  cumplir sin discusión. Sus causas políticas fueron los excesos de la clase noble, a los que debieron reaccionar las casas reales, y la necesidad de marcar territorialmente los limites de los estados en formación.

Uno de los ejemplos más destacados de gobierno absolutista fue el de Luis XIV de Francia (1638- 1715), llamado el rey del sol, quien con su frase “el estado soy yo” implanto un poder monárquico absoluto en Francia que se convirtió en modelo para la mayoría de los príncipes europeos de época. Bajo su reinado (1661-1715), Francia se convirtió en uno de los estados más poderosos del continente, influyendo en las otras potencias hasta el punto de convertirse en un verdadero peligro para la autonomía religiosa, política y económica de los demás estados del continente. Otros representantes de este modo de gobierno fueron Federico ll el gran de de Prusia, Carlos  I  de Inglaterra  y Catalina II de Rusia. En el siglo XVIII, apareció el denominado “despotismo ilustrado”, cuyo ejemplo más diciente fueron los Borbones de España, que exaltaba al máximo el gobierno monárquico con el respaldo de la concepción de que “de todo para el pueblo, pero sin el pueblo”. El triunfo de la Revolución Francesa de 1789 supuso el fin del Antiguo Régimen y con él, el del absolutismo.

Compartir Publicación

0 0 vote
Article Rating
Suscribete
Notificar a
guest
0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments