LA GUERRA DE LAS DOS ROSAS

La derrota militar frente a francia durante la guerra de los 100 años supuso el desprestigio de los Lancaster y el comienzo de una guerra civil que dio sucesivamente el trono a las casas de York y Tudor, pero oriento a los ingleses hacia el dominio de las islas Británicas y alejarse del continente, con lo que consiguió un país más homogéneo. La derrota desencadeno un conflicto, conocido como el de las “Dos Rosas” por los emblemas de los dos bandos (roja de los Lancaster y blanca de los york), que finalizo con la victoria de los York.

Con el reinado de Eduardo IV, Inglaterra disfrutaría de un periodo de paz y prosperidad, que beneficio la economía y los negocios de la burguesía mercantil y favoreció los ingresos reales. Con la muerte prematura del rey, se desencadeno el conflicto como consecuencia del asesinato perpetrado por el hermano del monarca, Ricardo de Gloucester, de todos sus sobrinos, con lo que se consiguió hacerse con la sucesión al trono y ser coronado como Ricardo III. La sublevación de Enrique Tudor; descendiente de los Lancaster y casado con una York,  Isabel de York, hija de Eduardo IV,  lo que le permitía obtener las fidelidades de los dos linajes enfrentados en la guerra de las Dos Rosas, termino con la victoria de este, su coronación como Enrique VII y la entronización de una nueva dinastía, los Tudor, reuniéndose por fin las dos casas en pugna, surgiendo el nuevo emblema como síntesis de las dos rosas: La Rosa Tudor.

Esta guerra dio término al feudalismo inglés, quedando la aristocracia sumida en la ruina, para iniciarse el período renacentista. Los nobles perdieron poder y tierras, frente a una monarquía autoritaria, que concentró bajo su dominio autoridad y territorios.

 

Compartir Publicación

0 0 vote
Article Rating
Suscribete
Notificar a
guest
0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments