Los Hicsos

Este acontecimiento, que cierra el imperio medio , dejo para siempre un amargo recuerdo en las fuentes egipcias, al demostrar que su civilización, considerada siempre superior e invulnerable, podría ser violada y humillada por pueblos barbaros. El testimonio más elocuente de la invasión de los hicsos lo ofrece un historiador judío de la época romana, Flavio Josefo. Según su relato los hicsos termino que traduce como “reyes pastores” asolaron el país (ello debió ocurrir hacia 1730 a.c ), incendiaron las ciudades, profanaron y destruyeron los templos y trataron con dureza la población egipcia. Su rey Salistis se instaló en Menfis, donde controlo todo el país con guarniciones, lo sometió a tribus y fundo en el delta de la ciudad a Avaris (Tanis) de la que hizo una importante plaza fuerte.

Hay quienes piensan que la invasión de los hicsos fue, en efecto, una penetración violenta y masiva. Para otros fue la culminación de un ya largo y lento proceso de infiltración de asiáticos, que habrían corroborado su hegemonía efectiva en delta haciéndose con el poder político. Eran semitas, probablemente de origen cananeo, pero sin homogeneidad racial y quizás tampoco lingüística. No impusieron su cultura, si no que asimilaron la egipcia, aunque introdujeron algunos elementos -como el uso del caballo y el carro de guerra- que utilizarían en gran escala las tropas del imperio nuevo.

Sus ciudadanos, aunque usaron el nombre semita, usaron el protocolo faraónico. En cierto modo, la supremacía alcanzada por los hicsos determino la política expansionista adaptada por los faraones del imperio nuevo con relación a Asia, ya que había quedado demostrada la vulnerabilidad de la frontera oriental, que desde entonces seria puerta abierta para la fermentación de los fermentos culturales y la introducción de influencias orientales.

Los hicsos no llegaron a controlar todo el país del Nilo. En Tebas se mantuvo una dinastía de príncipes locales (La XVIII), que consolidaron su poder en el alto Egipto y emprendieron la lucha contra los asiáticos para reunificar el país. Del ultimo soberano de la dinastía XVII, Kamose, se conserva una estela con relato de la guerra de liberación acometida por Tebas cuando los egipcios estaban gobernados por el rey Apopis. En el citado documento, Kamose expone a sus cortesanos cual era la situación del país, dominado en el bajo Egipto por los odiados asiáticos, mientras que, en Nubia, había un reino negro independiente. Es posible que unos y otros le hicieran frente al nuevo expansionismo tebano . Lo que dicen las fuentes es que Kamose, desoyendo las advertencias de sus consejeros, emprendió una fulminante ofensiva que lo llevo antes los muros de Avaris (Tanis). Sin embargo, la guerra de liberación la culmino su hijo y sucesor Ahamosis, con quien se inicia la dinastía XVIII, que dio días de gloria a Egipto.

Compartir Publicación

0 0 vote
Article Rating
Suscribete
Notificar a
guest
0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments