El expansionismo japonés

Japón inicia su contacto con el mundo occidental hacia mediados de siglo XIX, cuando decide salir de su encierro político y cultural. El Gobierno Meiji tenía muy claro que para convertirse en una potencia internacional debía aumentar su fuerza militar. Conseguir colonias como en su día hicieron otros países occidentales. Su política expansionista la desarrolla a partir de la generación de fuertes conflictos como la Guerra Sino – japonesa y la Guerra Ruso – japonesa.

La Guerra sino – japonesa: es el enfrentamiento que tiene Japón con Corea y posteriormente con China. Durante esta pugna China tiene una destrucción total de su flota naval, situación que refleja su debilidad a nivel internacional. Por su parte, Japón sale victorioso, aunque las potencias del occidente lo obligaron a entregar la mayoría de sus ganancias territoriales a Rusia. Esta situación fue la causante de la posterior guerra entre Rusia y Japón; sin embargo, para Japón este triunfo significa la primera muestra de su expansionismo. La Guerra sino-japonesa fue testigo de la técnica que los japoneses habían alcanzado en cuestión de diseño y construcción de navíos. Estaban al nivel de las grandes potencias europeas y ya no necesitaban de sus conocimientos. 

La guerra ruso – japonesa: en 1905 se enfrentan los zares de Rusia, con el poderoso imperio japonés. El fin de la guerra deja a Japón con una clara victoria sellada en el tratado de Portsmouth, donde Rusia tuvo que abandonar Manchuria, la cual queda bajo el poder japonés. Además de la posesión de nuevas tierras Japón inicia la instalación de bases militares en el continente demostrando su poderío, hasta lograr anexionarse con Corea, sin ninguna oposición. Estos resultados sorprenden al mundo occidental, pues esta nación asiática se había convertido en una nueva potencia de carácter mundial

Compartir Publicación

Leave a Reply

avatar
  Suscribete  
Notificar a